En 1955, cuando las estufas de leña todavía dominaban las cocinas del interior brasileño, Ueze Zahran, hijo de inmigrantes libaneses, decidió invertir en una novedad que aún no estaba muy difundida en el país: el gas licuado de petróleo (GLP).
Su interés por el GLP surgió a partir de un incidente doméstico: al atender el pedido de su madre Laila de una cocina como la que había visto en casa de una amiga en São Paulo, se dio cuenta de que la verdadera novedad no estaba en el aparato en sí, sino en el hecho de que funcionaba a gas, con una garrafa de gas justo al lado.
Ueze identificó una oportunidad en una industria emergente en Brasil. Basándose en esta intuición, fundó Copagaz en Campo Grande (MS) y comenzó a construir, prácticamente desde cero, un negocio de distribución de gas para cocinar en regiones donde aún predominaban la leña y el carbón.
Convertiría esa inversión en la fundación de un conglomerado empresarial que se convertiría en un referente en el sector y lo posicionaría como uno de los principales actores de la expansión energética del país.
Hoy, a sus 70 años, Copa Energia es la mayor empresa de América Latina en el envasado, comercialización y distribución de GLP, con una participación del 23,86% del mercado nacional, presencia en 24 estados y el Distrito Federal, ingresos netos de R$ 11,7 mil millones y una red que atiende a 30 millones de clientes en el país.
Más allá de los números, la compañía se ha transformado, a lo largo de siete décadas, en una plataforma de soluciones energéticas, que hoy engloba el GLP, el gas natural comprimido (GNC), el biometano y, más recientemente, el gas natural licuado (GNL).
Este portafolio se complementa además con inversiones en energía solar, innovación tecnológica y programas sociales de amplio alcance, sin abandonar el ADN familiar y el espíritu emprendedor que han marcado su trayectoria.
“Copa Energia llega a su 70º aniversario sostenida por los mismos valores que siempre han guiado nuestra historia: innovación, respeto, asociación, determinación y cuidado por nuestra gente”, afirma Agnaldo Inojosa, Vicepresidente de Operaciones de la empresa.
Agnaldo Inojosa, Vicepresidente de Operaciones de Copa Energia
A partir del Centro Oeste brasileño, la empresa amplió su presencia a otras regiones, construyó una estructura logística nacional y comenzó a diseñar la capilaridad que hoy cubre prácticamente todo el territorio nacional.
Este movimiento alcanzó un nuevo nivel en 2020 con la fusión entre Copagaz y Liquigás, una operación estructurada en colaboración con Itaúsa. La combinación de dos marcas tradicionales creó una red de 13.000 revendedores y 25 centros de distribución.
Actualmente, Copa está presente en 13 millones de hogares, además de atender a 152 mil residentes de condominios y 40 mil clientes comerciales.
“La fusión con Liquigás marcó un hito en nuestra transformación operativa”, afirma Inojosa. “Ganamos escala, eficiencia logística, mayor capacidad técnica y un alcance sin precedentes en el sector”.
Copa Energia también está en un ciclo de renovación de su gobernanza. En 2025, inició el proceso de sucesión, en el que Pedro Zahran Turqueto asumió el cargo de director general, en sustitución de su padre, Caio Turqueto, quien posteriormente se dedicó a la presidencia del consejo.

Bajo el liderazgo de Caio, la empresa triplicó su tamaño. Supervisó la compra de la Companhia de Transporte de Gás (CTG), que allanó el camino para el emergente mercado del biometano, la inauguración de la primera planta fotovoltaica en Mataripe (BA), que genera electricidad para el centro operativo de la empresa en esa localidad, y la creación de rutas alternativas para garantizar el suministro de GLP durante la crisis de inundaciones en el sur del país.
Pedro, quien anteriormente había liderado proyectos de innovación como Vicepresidente de Operaciones y Estrategia, asumió la compañía con la misión de acelerar el camino de Copa Energia hacia la transición energética, ampliando su portafolio y buscando nuevas oportunidades de negocio.
Para acelerar esta agenda, la compañía dio otro paso significativo al adquirir, en 2025, el 36% de GNLink, empresa especializada en GNL. GNLink cuenta con dos plantas de licuefacción de gas en operación, en Paraná y Bahía, y una tercera en construcción en Rio Grande do Norte.
La diversificación de la cartera estuvo acompañada de iniciativas centradas en la innovación. En 2022, Copa se asoció con la Universidad de São Paulo (USP) para investigar la optimización de la cadena de producción de GLP en Brasil. Este trabajo dio origen al Polo de Energías Renovables, que opera en el campus de Butantã desde principios de 2023.
De hecho, la empresa mantiene una estrecha relación con el mundo académico. En colaboración con la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS), presentó en 2023 un proyecto que aplica el GLP como recurso energético en la producción pesquera.
A sus 70 años, Copa Energía es la mayor empresa de Latinoamérica en el envasado, comercialización y distribución de GLP, con una participación del 23,86% del mercado nacional.
El diálogo con la academia complementa la estrecha relación con el ecosistema de startups. En colaboración con Cubo Itaú, Copa Energia lanzó Cubo Energy en diciembre de 2024, un centro de innovación centrado en soluciones energéticas. En poco más de un año de funcionamiento, se crearon más de 90 conexiones entre startups y empresas, se crearon 14 casos de éxito en el sector y se lanzaron diversas iniciativas que acercaron desafíos reales a soluciones escalables. Recientemente, se inauguró un salón que busca ser un punto de encuentro permanente, donde los desafíos reales se transformen en nuevas ideas, soluciones tecnológicas y negocios impactantes para toda la cadena de suministro.
“El legado de Copa Energía es brindar energía de forma segura, con calidad y respeto por las personas”, afirma Inojosa. “Nuestro propósito es claro: energizar vidas y negocios de forma sostenible, contribuyendo al desarrollo del país”.