En un momento en que la inteligencia artificial y los nuevos modelos de financiación están redefiniendo la forma en que crecen las empresas, una pregunta cobra cada vez más relevancia para emprendedores y ejecutivos: ¿qué diferencia a las empresas que logran prosperar de aquellas que se quedan en el camino?

Este fue uno de los temas centrales que Itaú Unibanco planteó en la Web Summit Rio 2026, el mayor evento de tecnología e innovación de Latinoamérica, celebrado del 8 al 11 de junio.

En el evento, Itaú presentó una perspectiva que ayuda a responder a esta pregunta: más que ofrecer crédito o productos financieros, el banco actúa como un ecosistema capaz de apoyar a las empresas en cada etapa de su trayectoria, desde emprendedores que crean su primer negocio hasta empresas que se preparan para acceder al mercado de capitales.

La propuesta responde a una demanda creciente en el mundo empresarial: la necesidad de combinar capital con conocimiento, planificación y capacidad de innovación.

En otras palabras, el crecimiento actual requiere acceso a información cualificada, inteligencia de mercado, gestión de riesgos, integración internacional y una adaptación constante a los cambios tecnológicos que se producen a una velocidad cada vez mayor.

Itaú gestiona aproximadamente 40 billones de reales en flujos financieros anuales, lo que equivale a 1 real por cada 4 reales que se mueven en el país. En los últimos cinco años, el banco ha triplicado su cartera de préstamos para empresas a través de Itaú Empresas e Itaú BBA.

Esta envergadura nos ha permitido desarrollar una estructura capaz de atender a empresas de diferentes tamaños y perfiles, combinando soluciones financieras, tecnología, consultoría especializada y acceso a diferentes mercados.

Pero, ¿cuál es el impacto concreto de este modelo en las empresas? Para responder a esta pregunta, Itaú, en colaboración con la Fundación Getulio Vargas (FGV), realizó dos estudios independientes que analizaron el desempeño de empresas clientes y no clientes entre 2019 y 2024.

El objetivo era determinar si existe una relación entre el apoyo ofrecido por el banco e indicadores como la supervivencia, la expansión, la innovación y la internacionalización. Y los resultados demuestran que sí existe.

El primer estudio analizó el desempeño de Itaú Empresas, identificando impactos significativos en la trayectoria de las empresas a las que presta sus servicios.

El dato más significativo se refiere a la supervivencia empresarial. Según la FGV (Fundação Getúlio Vargas), las empresas atendidas por Itaú Empresas tienen hasta un 30 % más de probabilidades de mantenerse activas después de cinco años en comparación con empresas similares que no tienen relación con el banco. Incluso en el primer año de la relación, la probabilidad de continuidad es un 8,6 % mayor.

En un país donde miles de empresas cierran cada año, los resultados confirman que el acceso al crédito, la planificación financiera y el asesoramiento de expertos pueden marcar la diferencia a la hora de afrontar períodos de inestabilidad.

Según FGV, los resultados no se deben únicamente al acceso a la financiación. La clave reside en la combinación de crédito, asesoramiento, inteligencia de datos y soluciones personalizadas, diseñadas según la fase de desarrollo y las necesidades de cada empresa.

Otro indicador destacable es la integración internacional. Las empresas clientes tienen un 70 % más de probabilidades de convertirse en exportadoras y un 50 % más de probabilidades de convertirse en importadoras. Cabe señalar que el acceso a nuevos mercados y a insumos más sofisticados suele estar asociado con aumentos de productividad, lo que incrementa la competitividad de las empresas.

Según un estudio de FGV, el crédito otorgado por Itaú Empresas genera un efecto acumulado de R$ 486 mil millones en el PIB brasileño y más de 6 millones de empleos asegurados en cinco años. Cada R$ 1 otorgado en crédito genera R$ 1,56 en actividad económica.

Mientras que Itaú Empresas se centra en el fortalecimiento de las pymes, Itaú BBA interviene cuando las empresas medianas alcanzan una nueva etapa de madurez. Este segmento atiende a aproximadamente 15 000 grupos económicos, tiene presencia en más de 2000 municipios y ofrece soluciones que van desde crédito estructurado hasta acceso a los mercados de capitales.

El estudio realizado por FGV muestra que la relación con Itaú BBA está asociada con un progreso significativo en tres áreas: internacionalización, innovación y expansión empresarial.

En términos de integración internacional, las empresas analizadas registraron un crecimiento aproximado del 70 % en el volumen de exportaciones y del 47 % en el de importaciones tras establecer una relación con el banco. Esto va más allá de simplemente vender a otros países; implica integrarse en las cadenas de suministro globales, acceder a tecnologías y aumentar la competitividad.

En el ámbito de la innovación, las cifras también son sorprendentes. Los registros de patentes crecieron un 126%, mientras que los registros de marcas aumentaron un 29%.

Otra dimensión relevante es la expansión empresarial. La probabilidad de salir a bolsa aumenta en más del 200%, mientras que la emisión de deuda corporativa crece en un 150%. Además, las empresas suelen abrir una sucursal adicional tras establecer una relación con el banco.

El impacto global también es significativo. Según la FGV, las operaciones de Itaú BBA con empresas medianas aportan R$ 105 mil millones anuales al PIB, R$ 49 mil millones en ingresos para las familias y R$ 34 mil millones en ingresos tributarios.

Ambos estudios analizaron segmentos diferentes, pero llegaron a una conclusión similar: las empresas que tienen acceso a crédito, inteligencia financiera, orientación estratégica y soluciones adaptadas a su etapa de desarrollo tienden a crecer más, innovar más y crear más valor para la economía y la sociedad.