En 2025, PicPay cerró el año con cifras que pocas empresas digitales brasileñas han logrado alcanzar. Los ingresos llegaron a R$ 10.300 millones, un 85% más que el año anterior, mientras que la utilidad neta ajustada se duplicó a R$ 502 millones. El margen financiero totalizó R$ 4.900 millones, lo que representa un incremento interanual del 87%.
La billetera digital sigue siendo el principal motor del negocio, pero el próximo gran salto de la compañía se encuentra en otro territorio: la convergencia de las finanzas y el comercio minorista.
Sin abandonar su esencia financiera, PicPay ha incorporado nuevas funciones a su aplicación, como viajes, entregas a domicilio, compras y entretenimiento, entre otras. El objetivo no es solo estar presente al momento del pago, sino también al elegir qué comprar, dónde comer o a dónde viajar.
“Nuestra misión es desarrollar iniciativas no financieras para aumentar la participación y los ingresos generados por cliente”, afirma Alexandre Moshe, vicepresidente ejecutivo de Audiencias y Ecosistema, una división creada precisamente para acelerar esta estrategia.
Es fácil comprender la interconexión entre el consumo y los servicios financieros. Al comprar a través de la aplicación, los clientes pueden pagar a plazos con crédito, usar la tarjeta de la tienda o adquirir un seguro vinculado a la compra.
En otras palabras, una cosa lleva a la otra. "La interacción consiste en que el cliente empiece a usar PicPay con más frecuencia desde el momento en que compra productos y servicios aquí", explica Moshe. En la práctica, se trata de captar al usuario no solo durante la transacción, sino también antes, en el momento de la decisión de compra, cuando aún hay margen para influir en la elección.
Detrás de esta estrategia se encuentra lo que la compañía denomina PicPay Shop, un área que divide la aplicación en dos frentes. El primero reúne servicios cotidianos, como recargas de móviles, transporte público en varias capitales y compra de combustible. El segundo es una plataforma de comercio electrónico con más de 300 socios y cerca de 50 000 artículos a la venta, desde electrónica hasta ropa.
Según Moshe, la diferencia clave reside en mantener al usuario dentro del mismo entorno digital desde el principio hasta el final del proceso. Investigan, eligen, pagan y hacen seguimiento de la entrega del producto o servicio sin necesidad de abrir otra aplicación ni acceder a otro sitio web.
La misma lógica se repite en otras áreas de negocio. En el segmento de viajes, la alianza con CVC, que se concretará en 2025, permite a los usuarios comprar billetes de avión, reservar hoteles, alquilar coches y adquirir paquetes a plazos de hasta 12 pagos sin intereses, todo ello dentro de PicPay Viagens.
La integración con ClickBus amplía la oferta al transporte por carretera. El acuerdo con Rappi permite el reparto a domicilio de comida y, en algunas ciudades, también de productos de supermercado en cuestión de minutos. Además, ofrece venta de entradas para cine y eventos.
«Buscamos socios de referencia para centrar nuestros esfuerzos en la integración y ofrecer una experiencia de usuario sencilla», afirma Moshe. «La diferencia no reside en el producto en sí, sino en la experiencia y las ofertas que el cliente encuentra dentro de la aplicación».
Alexandre Moshe, Vicepresidente Ejecutivo de Audiencias y Ecosistema en PicPay
iGaming completa la oferta de productos para consumidores de PicPay. Con ella, los usuarios pueden apostar en Mega-Sena, Quina y otros productos de lotería, así como consultar los resultados y acceder a soluciones de capitalización, todo ello sin salir de la aplicación.
Audiencia significativa
El creciente número de accesos a la aplicación abre la puerta a otro ámbito importante: la publicidad. Mediante la aplicación de inteligencia artificial a los datos transaccionales y de comportamiento, PicPay ha creado su propia plataforma publicitaria.
“Conocemos muy bien a nuestros clientes y contamos con información precisa sobre su historial de transacciones”, afirma el ejecutivo. “Entonces, ¿por qué no aprovechar este conocimiento para desarrollar una plataforma publicitaria?”. Eso fue precisamente lo que hizo PicPay, y funcionó.
En 2025, PicPay habrá gestionado más de 300 campañas en colaboración con más de 100 anunciantes, entre los que se incluyen empresas de streaming, telecomunicaciones, comercio minorista y alimentación. Su cartera abarca medios de venta, publicidad en aplicaciones móviles y gestión de relaciones con el cliente (CRM), y también permite a las marcas llegar a los usuarios de PicPay a través de otros canales digitales.
Nada de esto habría sido posible sin el uso eficaz de la tecnología. Es la tecnología, por ejemplo, la que automatiza las recargas de telefonía móvil para quienes ya tienen un número registrado y garantiza que cada usuario vea una versión diferente de la aplicación, adaptada a su historial de consumo. «Personalizamos la experiencia de nuestros clientes», afirma Moshe.
Durante los periodos de mayor demanda, como la Copa del Mundo, este modelo se vuelve aún más necesario. Antes del torneo, se añaden a la aplicación ofertas de televisores y paquetes de viaje para quienes deseen seguir los partidos en persona.
Durante el Mundial, los servicios de entrega de comida a domicilio, las ofertas de movilidad y las apuestas grupales en plataformas de lotería ganan popularidad. La misma lógica se aplica al Black Friday y otros eventos del calendario promocional brasileño.
Pero el modelo no depende únicamente de grandes eventos. La empresa cruza datos de comportamiento con funciones como las huchas, donde los usuarios ahorran dinero para objetivos específicos. Quienes ahorran para viajar pueden recibir, en el momento oportuno, una oferta de vuelo o alojamiento directamente en la aplicación.
Con 67 millones de usuarios, PicPay cuenta con una ventaja que pocos competidores en el mercado han logrado: una base de usuarios lo suficientemente amplia como para que cada nuevo servicio lanzado encuentre una audiencia significativa desde el primer día. Es esta sólida base la que permite a PicPay expandir el alcance de su aplicación y acelerar cada vez más la integración entre finanzas y consumo.