A sus 58 años, Eduardo Ourivio, fundador del Grupo Trigo, que incluye a Spoleto, China in Box y Koni, no separa su vida profesional de la personal. En Bravamente , un programa de Carlos Burle en colaboración con NeoFeed , el empresario afirma haber aprendido, por experiencia propia, que ninguna empresa crece de verdad cuando se deja a la gente atrás y que ningún éxito vale mucho cuando la vida exige conversaciones más difíciles.
“El cáncer es algo muy poderoso. Cuando lo superas, empiezas a valorar lo que realmente importa”, dice Ourivio.
Grabada en Siberut, Indonesia, la entrevista se realizó fuera de un entorno corporativo. Burle, surfista de olas grandes, llevó a Ourivio a surfear durante el viaje, lo que ayudó a desviar la conversación hacia temas más profundos que la estrategia y las cifras.
Aunque es responsable de servir alrededor de 40 millones de comidas al año, Ourivio prefiere hablar de personas en lugar de números al definir su negocio. "Odio la expresión 'mano de obra'. No tengo mano de obra. Es gente, es gente, es un equipo".
Inspirado por una conferencia que escuchó en Estados Unidos, abolió el término “capacitación” y lo reemplazó por “desarrollo”, con el objetivo de hacer sentir a sus empleados que pueden crecer dentro de la empresa sin sabotear a sus compañeros.
Esta perspectiva también guía su relación con el dinero, que trata como una consecuencia de un trabajo centrado en la consistencia a largo plazo.
Cuando entiendes esto, empiezas a trabajar a medio y largo plazo. Y luego las cosas llegarán. La mejor manera de aumentar las ventas es no perder clientes, dice.
Para Ourivio, trabajar duro es parte esencial de construir un negocio sólido. La lección que aprendió con el tiempo fue encontrarle sentido a su vida diaria y comprender que la calidad de vida no se trata de distanciarse del trabajo, sino de estar plenamente presente en el proceso.