Tras una fuerte subida en los últimos meses, las acciones de TIM Brasil han perdido algo de impulso. Al menos eso creen los analistas de Citi .
En un informe sobre el sector de telecomunicaciones del país, el banco rebajó su recomendación para la acción de comprar a neutral, citando un escenario de riesgo-retorno más equilibrado después de este reciente repunte.
Según Citi, el cambio de recomendación no refleja un deterioro de los fundamentales del operador, sino más bien el entendimiento de que buena parte de las mejoras operativas ya están incorporadas en el precio de la acción.
Citi reconoce que TIM continúa demostrando una ejecución consistente, crecimiento de su base de clientes y disciplina financiera, pero cree que el margen para sorpresas positivas en el corto plazo se ha vuelto más limitado.
La opinión de JP Morgan es similar al recalcular el valor razonable de las acciones de TIM. El banco también rebajó su recomendación porque gran parte de las expectativas de beneficios ya se habían descontado.
Las acciones de TIMS3 han acumulado una rentabilidad aproximada del 68% en el último año y del 130% en los últimos tres años. La acción cotiza en torno a los R$ 24. En los pocos días de cotización de 2026, el aumento fue del 9,9%, alcanzando un valor de mercado de R$ 57 mil millones.
Desde que consolidó su posición con la compra de los activos móviles de Oi en 2022, TIM ha estado cosechando ganancias significativas en escala, eficiencia y rentabilidad.
La medida ayudó a impulsar los ingresos por servicios, sostener el crecimiento del EBITDA y fortalecer la generación de efectivo, factores que respaldaron el aumento de las acciones en la bolsa de valores.
Sin embargo, según la evaluación de Citi, la asimetría de rentabilidad ha disminuido. «La valoración se ha vuelto más exigente en comparación con sus pares, lo que reduce el potencial de una mayor apreciación», afirma el banco en el informe.
Un sector más competitivo
La rebaja se produce en un momento en que el sector de telecomunicaciones brasileño está viviendo una fase más predecible desde el punto de vista competitivo.
Después de años marcados por guerras de precios, alto apalancamiento y destrucción de valor, el mercado comenzó a operar con menos jugadores, mayor racionalidad empresarial y foco en el retorno del capital.
En este nuevo escenario, los tres grandes operadores (TIM, Vivo y Claro) compiten por el crecimiento de forma más equilibrada, con mayor énfasis en la rentabilidad que en la expansión agresiva de la base de clientes.
Según Citi, esta dinámica favorece principalmente a las empresas con mayor eficiencia operativa y balances más sólidos, pero también limita saltos significativos de crecimiento, ya que el mercado de telefonía móvil en Brasil está cerca de su madurez.
"El sector se mantiene saludable, pero con retornos más normalizados", señala el banco, resaltando que el entorno macroeconómico —especialmente las altas tasas de interés— también reduce el apetito por activos que ya han pasado por intensos ciclos de apreciación.
Para Citi, la tesis de inversión en telecomunicaciones en Brasil sigue vigente, pero con expectativas más moderadas. Y, en esta nueva etapa del ciclo, el reto ya no es capturar sinergias extraordinarias, sino mantener los resultados en un mercado maduro y altamente competitivo.