Banco Pine, con amplia experiencia en crédito corporativo, diversifica su negocio con la creación de la división Pine Capital Markets. Esta división, dedicada a la originación, estructuración y distribución de operaciones de deuda, busca fortalecer su oferta de soluciones de financiamiento para su clientela y captar una mayor participación en el crecimiento del crédito privado en Brasil.
La nueva operación se centra en el crédito estructurado, la titulización de cuentas por cobrar y la sindicación de préstamos. En la práctica, la plataforma trabajará con instrumentos como obligaciones, certificados de cuentas por cobrar inmobiliarias (CRI), certificados de cuentas por cobrar agroindustriales (CRA), fondos de inversión en derechos de crédito (FIDC), pagarés comerciales y operaciones sindicadas. Según el modelo desarrollado por el banco, la idea es integrar la originación, la estructuración y la distribución en un único mecanismo.
Este movimiento también marca la llegada de Guilherme Gatto a Pine, quien lidera la nueva área como socio, y al que se unen Rafael Amaral y Bruno Brostoline en la operación establecida bajo el modelo de asociación.
“Mi trabajo aquí es más bien una continuación de las estrategias del banco para diversificar las fuentes de ingresos y ofrecer más productos y soluciones de financiación a nuestros clientes”, declaró Guilherme Gatto, responsable de DCM en Pine Mercado de Capitais, en una entrevista con NeoFeed .
Con más de 25 años de experiencia en crédito y una trayectoria centrada en la banca mayorista, Pine busca aprovechar esta sólida base como punto de partida para el crecimiento en esta nueva área. El banco cuenta con una cartera de crédito corporativo de aproximadamente R$7 mil millones, relaciones con cerca de mil grupos económicos y una red de casi 40 profesionales que brindan servicios a empresas en materia de crédito, tesorería, divisas, derivados y productos de inversión financiera.
Ahora, la propuesta consiste en completar esta oferta con instrumentos que no forman parte del balance del banco, dirigidos a empresas medianas y grandes, generando ventas cruzadas entre operaciones. Ya se está configurando la cartera inicial de clientes para esta nueva área.
Según Gatto, existen operaciones en fase de estructuración en los sectores agroindustrial, energético , de servicios, transporte y logística. Se prevé que estas empresas salgan al mercado en los próximos meses.
El objetivo del banco es generar entre 2.000 y 5.000 millones de reales en ofertas en un plazo de dos a cuatro años.
La apuesta de Pine es que existe margen para diferenciarse en un mercado cada vez más saturado, especialmente con la entrada de firmas de asesoría de inversiones, boutiques y bancos medianos en el negocio de los mercados de capital de deuda (DCM). En lugar de competir en tamaño con los grandes bancos, la estrategia consiste en ofrecer soluciones personalizadas.
“Nos centraremos en ofrecer soluciones innovadoras que pasen desapercibidas para nuestros clientes. Son operaciones que preferimos llamar hechas a medida”, dijo Gatto.
Esta lógica implica elegir, caso por caso, el instrumento más eficiente para cada empresa. En muchas de las operaciones, Pine actuará como enlace con los inversores, participando en la asignación.

Hoy, en opinión del banco, un instrumento destaca más que ningún otro en esta muestra: el FIDC (Fondo de Inversión en Derechos de Crédito).
El auge de este instrumento se debe a que las empresas buscan alternativas para titularizar las cuentas por cobrar y extender los plazos relacionados con el vencimiento regulatorio, como la Resolución 175 de la Comisión de Valores y Bolsa (CVM), que aportó mayor transparencia.
La razón de ser de esta predicción es que el mercado de crédito privado brasileño continúa expandiéndose, incluso con las fluctuaciones de las tasas de interés y los cambios regulatorios, como la restricción de garantías para los CRI y los CRA.
Según Gatto, existen tres pilares que sustentan esta visión: el crecimiento del volumen de ofertas públicas de renta fija, la expansión de los activos de los fondos con mandatos de crédito y el avance del mercado secundario.
Afirmó que el volumen de fondos dedicados al crédito privado ha crecido desde entre 700.000 y 800.000 millones de reales hace cinco o seis años hasta cerca de 2,5 billones de reales en la actualidad. Asimismo, destacó la diversificación de los mandatos, con espacio para estrategias de alta calidad, situaciones especiales, agricultura e inmobiliaria.
En esa misma línea, afirmó que el mercado secundario pasó de volúmenes de negociación mensuales de entre 5.000 y 10.000 millones de reales a un volumen de entre 40.000 y 50.000 millones de reales al mes.
"Si observamos el número de ofertas públicas que se emiten año tras año, que va en aumento, la captación de fondos que crece enormemente, la mayor actividad en el mercado de renta fija y en el mercado secundario, sí, tenemos plena confianza en que este mercado no hará más que crecer", afirmó.
Esta expansión también abre espacio para emisores menos familiarizados con el mercado. Gatto afirma que el enfoque de Pine no se centra necesariamente en convertir el debut de nuevas empresas en la captación de fondos en el mercado en el eje central de la operación. Sin embargo, admite que, dentro de la cartera de proyectos en análisis, hay empresas que nunca han accedido a ciertos instrumentos y que podrían empezar a utilizar estas soluciones por primera vez.
"Quizás lo que tenemos en mayor cantidad no sea la primera emisión en el mercado de capitales, sino quizás la primera emisión en el mercado de capitales de algún instrumento que la compañía aún no ha realizado", afirma.