La farmacéutica Merck, conocida como MSD fuera de Estados Unidos y Canadá, ha estado apostando por la inteligencia artificial para acelerar el desarrollo y la llegada de nuevos tratamientos al mercado.
En una empresa global con más de 135 años de historia y centrada en la innovación, Luciana Bianchi, responsable de salud humana digital para Latinoamérica, afirma que la tecnología ha dejado de ser una herramienta de apoyo y se ha convertido en una parte integral de la estrategia empresarial.
“Nuestro objetivo es llevar nuevas moléculas y tratamientos a los pacientes lo más rápido posible. Y la inteligencia artificial es uno de los pilares para ello”, afirma Bianchi en una entrevista con Revolução IA, de NeoFeed .
En la práctica, la aplicación de la IA comienza en la investigación y el desarrollo, un área que concentra las mayores inversiones del sector. La compañía anunció recientemente una alianza global con la Clínica Mayo para cruzar grandes volúmenes de datos clínicos y científicos. El objetivo es reducir el tiempo necesario para generar conclusiones relevantes, lo cual constituye actualmente uno de los principales obstáculos de la industria.
Fuera de los laboratorios, MSD ha impulsado el uso de la tecnología para aumentar la productividad en las áreas operativas y comerciales. Un ejemplo es el uso de modelos lingüísticos para traducir estudios científicos prácticamente en tiempo real, dentro de un entorno seguro.
En dos años, ya se han procesado más de 55.000 documentos, con una reducción significativa de costes y tiempo. «Este tipo de solución aporta eficiencia y también reduce riesgos, porque garantiza que las personas accedan a la información correcta de acuerdo con las políticas de la empresa», afirma Bianchi.
Otra tendencia consiste en el uso de plataformas de datos con una interfaz conversacional, que permiten a los equipos de ventas acceder a la información de rendimiento con mayor facilidad. En lugar de depender de informes y paneles de control, los profesionales interactúan directamente con la herramienta para obtener información valiosa.
Para Bianchi, la ventaja competitiva de usar IA en la industria farmacéutica no reside en la tecnología en sí, sino en la capacidad de integrarla al negocio. "La herramienta es lo menos importante. Lo que más importa es comprender qué problema estamos resolviendo y cómo eso se traduce en valor", afirma.