La delicada situación financiera de Raízen ha intensificado los cuestionamientos del mercado sobre el compromiso de Cosan y Shell con el futuro de la compañía, ante señales consideradas contradictorias por analistas e inversores.

La preocupación aumentó tras la publicación de los resultados del tercer trimestre de la campaña 2025/26 la noche del jueves 12 de febrero. La compañía reportó una pérdida de R$ 15.600 millones, seis veces mayor que en el mismo período del año anterior.

Con un apalancamiento de 5 veces y un deterioro de R$ 11 mil millones en el balance, los resultados apuntan una necesidad urgente de capital, en un momento en que Raízen no encuentra un entorno favorable para sus operaciones y los inversores exigen una solución rápida.

La situación fue reconocida por los ejecutivos este viernes 13 de febrero durante la conferencia telefónica sobre resultados. Según ellos, Raízen ha alcanzado un punto crítico donde el plan de transformación operativa, por sí solo, no resuelve el problema de la estructura de capital.

Al mismo tiempo, buscaron transmitir confianza, afirmando que Shell y Cosan reconocen la gravedad de la situación y apoyarán a la empresa con recursos, incluso si el proceso demora más tiempo.

“El proceso lo está llevando a cabo la empresa en conjunto con los accionistas mayoritarios, quienes se han comprometido a aportar capital, dentro de una solución consensuada, estructural y definitiva, para que la empresa pueda operar a largo plazo”, declaró Nelson Gomes, director ejecutivo de Raízen. “Es importante destacar que este proceso, que comenzó hace unos meses, continuará durante algún tiempo”.

En la teleconferencia, Gomes no detalló cómo los accionistas controladores pretenden abordar la situación ni el tamaño de la inyección de capital necesaria, destacando que la compañía sigue adelante con su plan de transformación operativa.

Raízen planea continuar vendiendo activos , en particular sus operaciones en Argentina , lo que podría generar cerca de mil millones de dólares. Según Gomes, el proceso avanza según lo previsto, considerando la complejidad de la transacción, y debería completarse para finales de año.

El director general de Raízen afirmó que la combinación de inyección de capital y reestructuración busca reducir el apalancamiento a entre 2,0 y 2,5 veces, "para que las cifras cuadren", sin comprometerse con un plazo específico. "Este objetivo se logrará mediante mejoras operativas, ya en marcha, y una solución para la estructura de capital, con una reducción de la deuda", afirmó.

Los ejecutivos destacaron que la empresa continúa operando y cuenta con liquidez suficiente, destacando los R$ 17,3 mil millones en caja y equivalentes de caja, sin vencimientos significativos en el corto plazo, lo que proporciona cierta tranquilidad para navegar el período difícil en el mercado de azúcar y etanol.

En el tercer trimestre, los ingresos netos cayeron un 6,7%, hasta los 60.400 millones de reales, mientras que el EBITDA fue negativo en 4.400 millones de reales. En términos ajustados, excluyendo partidas no recurrentes, el EBITDA fue de 3.100 millones de reales, lo que representa una disminución del 3,3%.

“No tenemos un problema operativo, sino un desafío debido al contexto actual”, afirmó Phillipe Casale, director de relaciones con inversores de Raízen.

Sin embargo, las declaraciones no fueron suficientes para calmar el mercado. Alrededor de las 12:12 p. m., las acciones de Raízen cayeron un 4,48 %, a R$ 0,64. En 12 meses, las acciones acumulan una caída del 64 %, lo que eleva su valor de mercado a R$ 883,3 millones.

La evaluación indica que Raízen aún enfrenta una incertidumbre significativa. Según Safra , que puso su recomendación en revisión, existe una incertidumbre significativa respecto al flujo de caja de la compañía, lo que podría afectar sus operaciones.

“Si bien no implica un desembolso inmediato y puede revertirse, esta disposición pone de relieve la complejidad de la posición financiera de la compañía y el impacto de la demora en adoptar medidas definitivas de reestructuración de capital, como la inyección de recursos y la venta de activos adicionales”, señala un extracto del informe.

Para XP Investimentos , los resultados dificultan definir "cómo debemos pensar en los beneficios de cara al futuro, dada la falta de actualizaciones sobre el plan de reestructuración del balance".