Ável Investimentos se fundó en 2019 en Porto Alegre con una propuesta inusual para el mercado de asesoría de inversiones en aquel entonces: crecer a través del marketing digital. Siete años después, la firma gestiona más de R$ 15 mil millones, se ha asociado con XP y ahora aspira a un ambicioso objetivo: alcanzar los R$ 100 mil millones para 2030.

Desde el principio, Ável optó por un modelo distinto al de las consultorías tradicionales. En lugar de heredar carteras o depender de redes personales, la empresa decidió atraer clientes según sus intereses, utilizando contenido digital, tráfico de pago y educación financiera como puntos de entrada.

“Nuestra hipótesis era que la gente confiaría en el marketing digital y las videoconferencias, y se cumplió. De esta manera, crecimos en todo Brasil”, afirma Marcelo Cincão, socio fundador del grupo Ável, en Wealth Point , un programa de NeoFeed .

Esta misma lógica se aplicó a la formación de consultores. En lugar de contratar profesionales ya consolidados, Ável empezó a contratar jóvenes talentos de buenas universidades y compensó la falta de una red de contactos generando leads. El resultado fue la creación de un sistema de formación interno.

Hasta ahora, el crecimiento ha sido completamente orgánico. Pero, según Cincão, esa etapa ya quedó atrás. Ahora, para alcanzar la ambiciosa meta de alcanzar los 100 mil millones de reales en 2030, es necesario ir más allá.

Para alcanzar ese nivel tan rápidamente, la estrategia tendrá que cambiar. "Lo que nos trajo hasta aquí no nos llevará allá. Y entendemos que ahora el mercado de adquisiciones tiene más sentido", afirma.

La interpretación del fundador es que el entorno actual de altas tasas de interés y múltiplos más bajos crea una ventana favorable para movimientos inorgánicos, algo que no existía cuando la industria operaba con la tasa Selic en 2% y las valuaciones estaban estiradas.

Paralelamente a su crecimiento en servicios de asesoría, Ável comenzó a estructurar nuevas áreas de operación. En 2025, la compañía reorganizó sus operaciones bajo un concepto de grupo y lanzó una vertical de consultoría de inversiones , además de fortalecer su área de planificación financiera. La idea es atender a los clientes en las diferentes etapas de su proceso de gestión de activos, yendo más allá de la simple recomendación de productos.

No se descartan nuevas verticales, pero no forman parte de un plan de expansión automático. Aun así, 2025 y 2026 deberían marcar un período de experimentación, tanto en nuevos modelos de negocio como en tecnología.