En un escenario global marcado por tipos de interés aún elevados y nuevas tensiones geopolíticas, ¿cómo equilibrar los riesgos y tomar las decisiones de inversión adecuadas en el extranjero? Según Marcelo Carramaschi, gestor offshore de Monte Bravo, la construcción de una cartera debe tener en cuenta diferentes escenarios.
"Los inversores necesitan comprender cómo se comportan los activos en cada situación", afirma Carramaschi en una entrevista con el programa Janela de Mercado de NeoFeed.
Para él, no invertir capital en el extranjero carece de sentido, dado que Brasil representa una pequeña parte de la economía global, mientras que gran parte de las oportunidades se encuentran fuera de Brasil. "No tiene sentido concentrarlo todo en un solo país", afirma.
En su opinión, los ETF están ganando terreno como herramienta para el acceso global porque son una forma sencilla de diversificar entre regiones, sectores y empresas, sin necesidad de elegir acciones específicas.
Pero esta exposición debe construirse metódicamente. Según Carramaschi, una cartera moderada debería tener entre el 15 % y el 30 % de sus inversiones en el extranjero, un porcentaje que se puede alcanzar gradualmente con el tiempo.
Dentro de esta asignación internacional, la mayor parte debería estar en activos de mayor riesgo, principalmente en mercados desarrollados. Según él, la distribución tiende a favorecer a Estados Unidos y Europa, que concentran empresas más consolidadas y con mayor previsibilidad, mientras que una porción menor podría destinarse a mercados emergentes, excluyendo a Brasil, que ya está presente en la cartera local.
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