Con fortunas de 651.000 millones de dólares y 233.000 millones de dólares respectivamente, Elon Musk y Jeff Bezos mantienen una gran rivalidad. Más allá de los intercambios de pullas, esta disputa se extiende a ámbitos como la carrera espacial, con SpaceX y Blue Origin, y los robotaxis, con Tesla y Zoox, una inversión de Amazon .

Ahora, en un nuevo capítulo de estos enfrentamientos entre los dos multimillonarios, Bezos parece dispuesto a intensificar la confrontación en otro ámbito, donde Musk, al igual que en el mundo de las cuentas bancarias, lleva la delantera: la provisión de internet de banda ancha de alta velocidad a través de satélites de órbita baja.

Según el Financial Times , Amazon está en conversaciones para adquirir Globalstar, una empresa estadounidense de telecomunicaciones por satélite , para entrar definitivamente en el mercado de Starlink, la operación de Musk en este segmento.

Según el periódico británico, ambas partes siguen negociando los términos del acuerdo, que se considera complejo. Un factor que complica la situación es la participación del 20% de Apple en Globalstar, lo que ha requerido nuevas negociaciones entre Amazon y la compañía de Cupertino.

Sin embargo, si estas conversaciones llegan a buen término, la adquisición supondría un paso importante para que Amazon desarrolle sus operaciones y se posicione finalmente como un fuerte competidor de Starlink.

Hasta ahora, Amazon ha tenido dificultades para afianzarse en este campo, comenzando con una iniciativa llamada Proyecto Kuiper . Hace un año, la operación lanzó 27 satélites, lo que marcó su primer paso a mayor escala.

Starlink, por otro lado, ya llevaba una gran ventaja. Para que se hagan una idea de esta diferencia, su rival, lanzado en 2019, ya contaba con más de 7.000 satélites en funcionamiento —hoy supera los 10.000— y 4,5 millones de clientes en más de 100 países.

Como parte de las medidas implementadas para intentar recuperar el tiempo perdido, Amazon firmó contratos con las aerolíneas JetBlue y Delta para proporcionar servicios de internet a partir de 2027 y 2028, respectivamente.

En contraste con estos esfuerzos, en febrero de este año, la compañía solicitó a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) una prórroga de dos años para el lanzamiento de 1600 satélites. El plazo previamente establecido era julio de 2026.

Según documentos presentados por Amazon, la compañía planea tener aproximadamente 700 satélites en funcionamiento para mediados de este año. Sin embargo, la empresa enfatizó que la escasez de capacidad de lanzamiento está obstaculizando la expansión de su servicio, que actualmente incluye 180 satélites en órbita.

Fundada en 1991, Globalstar puede contribuir a solucionar parte de este problema. Y, como prueba de su importancia en el sector, en los últimos meses la compañía ha despertado el interés de otras empresas. Entre ellas, la propia Starlink, con la que ha mantenido conversaciones preliminares.

Lo cierto es que, en el centro de toda esta atención, Globalstar, que tiene unos ingresos anuales de 273 millones de dólares, ya está cosechando los frutos de esta posición, viendo cómo el precio de sus acciones se dispara a nuevas cotas, con una apreciación de más del 230% en el último año.

Los rumores sobre el acuerdo con Amazon también impulsaron las acciones. Las acciones de Globalstar subieron un 8,39% en el Nasdaq alrededor de las 10:55 a. m. (hora local), valorando la compañía en 9.500 millones de dólares estadounidenses.