Los bancos brasileños están recurriendo a la inteligencia artificial de Jusbrasil para descubrir riesgos que sus sistemas tradicionales no lograron identificar. Entre los casos detectados se encuentran clientes que abrieron cuentas estando encarcelados y personas con casos pendientes que indican posibles vínculos con las organizaciones criminales PCC o Comando Vermelho.

En una entrevista con Revolução IA, un programa de NeoFeed apoyado por Casas Bahia, Felipe Moreno, director ejecutivo de Jusbrasil Soluções, afirmó que en las pruebas realizadas con instituciones financieras, Jusbrasil identificó hasta cuatro veces más riesgos que los proveedores utilizados anteriormente por los bancos.

“Terminaste teniendo una relación con alguien que está en prisión sin saberlo. O no te diste cuenta de que representaba un riesgo, pero pudimos encontrar un caso que demuestra que esta persona tiene vínculos con el PCC o Comando Vermelho”, dice Moreno.

Jusbrasil, ampliamente conocida como una plataforma web de gestión de casos legales, está ampliando sus operaciones para brindar apoyo a las empresas en las áreas de gestión de riesgos, cumplimiento normativo, prevención del fraude y lucha contra el blanqueo de capitales.

Según Moreno, la empresa ya presta servicios a prácticamente todos los bancos digitales, así como a instituciones como Itaú, Bradesco y Santander, aunque no reveló cuáles de ellas estaban involucradas en los casos mencionados.

En una institución financiera, la tecnología ha reducido el volumen de trabajo manual en los análisis en más del 80 %. Anteriormente, los empleados tenían que abrir casos, verificar su relevancia, identificar la acusación y comprobar si había una condena.

Actualmente, gran parte de este proceso de selección se realiza automáticamente. La IA analiza los procesos e intenta determinar, por ejemplo, si ha habido una condena, cuál es la naturaleza de la acusación y si esa información debe tenerse en cuenta al decidir si se inicia o se mantiene una relación con el cliente.

La nueva iniciativa se basa en los 8 mil millones de documentos acumulados por Jusbrasil a lo largo de 18 años. La plataforma recibe 30 millones de visitas mensuales y cuenta con más de 1 millón de clientes, entre los que se incluyen ciudadanos, abogados, departamentos jurídicos, bancos y organismos públicos.

Las soluciones de JusBrasil ya están presentes en más del 70 % de los Tribunales de Justicia del país, así como en las Defensorías Públicas, las Fiscalías y los Ministerios Públicos. En estos casos, la IA puede organizar y analizar grandes volúmenes de casos y apoyar la labor de los jueces y el personal judicial.

“No será la IA la que decida el caso de la señora María. Hoy es el juez, pero cada vez más, un juez apoyado por inteligencia artificial es capaz de hacer las cosas con mayor rapidez”, afirma Moreno.

Por otro lado, el avance de la IA ha dado pie a nuevos intentos de manipulación. Uno de ellos es la denominada inyección de comandos: los abogados insertan instrucciones ocultas en las peticiones, a menudo escritas con el mismo color que el fondo del documento, para intentar influir en los sistemas que las leerán.

Las instrucciones podrían solicitar a la IA que otorgue asistencia jurídica gratuita o que refute superficialmente los argumentos presentados, por ejemplo. Un lector humano no ve el mensaje, pero un agente de inteligencia artificial puede interpretarlo como una orden. Tras identificar el problema, Jusbrasil desarrolló un agente capaz de localizar estos comandos en dos días.