En los últimos años, las sucursales bancarias han ido perdiendo terreno frente a las aplicaciones móviles. Gracias a la digitalización, las transacciones financieras que antes requerían colas y atención presencial ahora se pueden resolver con tan solo unos clics desde la palma de la mano.

Ahora, según Banco Inter, la próxima transformación del sector financiero podría incluso reducir la necesidad de navegar por las propias aplicaciones. La entidad apuesta por la inteligencia artificial conversacional.

En una entrevista con Revolução IA, un programa de NeoFeed , Guilherme Ximenes, CIO de Inter, afirmó que el banco ya opera con más de 400 agentes de IA distribuidos en áreas como crédito, prevención de fraude, servicio al cliente, desarrollo de software y administración.

Según él, el avance cobró impulso tras el lanzamiento de ChatGPT, cuando las interfaces conversacionales comenzaron a popularizarse tanto dentro como fuera de las empresas. "Quedó muy claro para todos que la IA llegó para quedarse", afirmó.

En el centro de esta estrategia se encuentra "Seven", una plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Inter para funcionar como una especie de asistente financiero conversacional. La herramienta ya permite a los clientes realizar transacciones directamente mediante mensajes de texto, sin necesidad de navegar por las diferentes pantallas de la aplicación.

La visión del banco es que, en el futuro, estas interacciones también se produzcan por voz. Según el ejecutivo, Inter ya ha desarrollado integraciones para conectar sus servicios con plataformas externas de inteligencia artificial, como Alexa y ChatGPT.

Hasta 2015, el modelo de interacción con el cliente se basaba en una sucursal bancaria. La aplicación, en aquel entonces, transformó ese modelo. De ahora en adelante, nuestra estrategia es estar presentes en múltiples aplicaciones, ya sea Alexa, el sistema de voz del automóvil, interfaces conversacionales o conectados a ChatGPT. Queremos estar donde está el cliente.

En la práctica, Inter cree que la IA puede convertirse en la principal interfaz entre los clientes y los servicios financieros, reduciendo los pasos operativos y aumentando la comodidad.

Se espera que este cambio también incremente la conversión de productos más complejos, como créditos, inversiones y consorcios. «La lista de tecnologías pendientes es interminable. Queremos hacer más cosas, con mayor calidad y rapidez», afirmó.