Mientras los inversores intentan anticipar el impacto de la carrera presidencial en el mercado financiero, Fernando Siqueira, jefe de investigación de Eleven Financial, afirma que incluso en un escenario que tradicionalmente genera volatilidad, el Ibovespa debería cerrar el año en torno a los 195.000 puntos.
Según él, tres factores tienen más peso que la política: la caída gradual de los tipos de interés, la expansión de los beneficios empresariales y el regreso del interés extranjero a los mercados emergentes.
Petrobras y Banco do Brasil, dos empresas estatales frecuentemente utilizadas como indicadores de riesgo político, figuran entre las favoritas de Eleven. La interpretación es que una parte significativa de los temores ya está reflejada en el precio de las acciones y que el ciclo electoral podría terminar actuando más como un catalizador que como una amenaza para las mismas.
La tercera apuesta es Localiza. Menos dependiente de la política y más vinculada al ciclo económico, la empresa posee características que suelen atraer a los inversores cuando los tipos de interés empiezan a bajar: resultados consistentes, mejora operativa y gran sensibilidad al coste del capital.
Vea el vídeo para comprender cuáles son las otras tres acciones que Siqueira prevé, con cautela, para este año.