La red de escuelas técnicas y vocacionales Proz, presente actualmente en ocho estados brasileños, anunció su primera fusión y adquisición desde su creación hace seis años. La compañía adquirió Resilia, una empresa de tecnología educativa especializada en cursos de tecnología y clientes B2B. No se reveló el valor de la transacción.
El plan consiste precisamente en captar este mercado de cursos más cortos, dirigidos a públicos más específicos, y en entrar con más fuerza en el mercado de clientes corporativos, ofreciendo opciones específicas para las empresas.
Con 25.000 estudiantes graduados desde 2020, Proz, que proyecta ingresos de R$100 millones para 2026, aspira a triplicar sus ingresos en dos años, precisamente gracias a la llegada de Resilia.
“Resilia aporta esta perspectiva de profesionalización a la tecnología, especialmente en inteligencia artificial. Y también esta conexión directa con las empresas, a través de cursos de formación profesional. Estas son las capas que nos faltaban”, afirma Daniel Pedrino, CEO de Proz, en una entrevista con NeoFeed .
Proz está controlada por eB Capital , una gestora de activos múltiples fundada por Eduardo Sirotsky Melzer . Con esta operación, Resilia se desvincula de XP , uno de los inversores de la empresa de tecnología educativa, que no permanecerá en el nuevo formato.
“Nuestra tesis es que la educación técnica es, sin duda, la única frontera que queda para transformar la sociedad en Brasil”, afirma Pedrino. Un censo del Ministerio de Educación (MEC) muestra que el país cuenta actualmente con 3,2 millones de estudiantes en educación técnica y vocacional, vinculada a la educación secundaria.
De este total, aproximadamente un millón de inscripciones están vinculadas a iniciativas privadas y 2,2 millones son responsabilidad del sector público. El problema radica en que, dado que el gobierno no puede gestionar el funcionamiento de todos estos centros, subcontrata parte de los cursos. Y es ahí donde surge otra oportunidad de crecimiento para Proz.
El gobierno federal creó un programa llamado Propag (Programa para el Pago Total de las Deudas Estatales), que entrará en vigor en 2027, para reducir las deudas de los estados con el gobierno federal. Una de las condiciones es aumentar el volumen de inversiones en cursos técnicos.
“La participación que ya se ha producido por parte de los estados aumentará el número de puestos de trabajo disponibles en al menos 700.000. Con las convocatorias que se están abriendo, Proz ve una gran oportunidad de crecimiento”, explica el director general.
De los estudiantes que ya han recibido diplomas de Proz, el 30% proviene de instituciones públicas, el 60% de unidades propias de la red y el 10% de alianzas con empresas. Y es en este segmento donde la compañía también está centrando su crecimiento.
“El objetivo es aumentar los ingresos de los estudiantes. Y solo podemos lograrlo ofreciendo un curso donde, al día siguiente de graduarse, puedan incorporarse a una empresa y producir. Al final, aumento la productividad de las organizaciones, que ya no necesitan capacitar a este empleado”, explica Pedrino.
En Proz, la gran mayoría de los graduados provienen de programas presenciales. En este formato, los cursos tienen una duración de entre dos y dos años y medio, lo que garantiza una formación profesional. En el ámbito sanitario, más del 80 % se gradúan como técnicos de enfermería, con una alta tasa de empleabilidad.
Por otro lado, los cursos de Resilia tienen una duración de entre tres y seis meses. Desde su creación en 2019, la empresa de tecnología educativa ya ha formado a cerca de dos mil estudiantes.
Bruno Cani, fundador de Resilia, se convertirá en asesor estratégico de Proz. Felipe Santo, director de tecnología de Resilia, asumirá el mismo cargo en la nueva empresa propietaria y también se convertirá en socio de la compañía fusionada. Pedrino, socio de eB Capital, seguirá al frente de las operaciones.
“Resilia tiene un carácter más vocacional, pero también una visión similar a la de Proz, centrada en la empleabilidad y la fortaleza de la fuerza laboral. Sin embargo, nos dedicamos a la educación no regulada, que aborda directamente los problemas que enfrentan las empresas, con profesores que son profesionales del mercado”, afirma Cani.
En este sentido, según Pedrino, no existe posibilidad de canibalización ni de competencia directa entre Proz y Resilia, ya que las opciones son complementarias y, en la práctica, no compiten entre sí.
“A partir de ahora, veremos una mayor aceleración, lo que contribuirá a reducir la rotación de personal en las empresas mediante la transformación digital. Los estudiantes pueden optar por una formación integral y desarrollar sus habilidades de diversas maneras. El plan de estudios puede combinarse o integrarse. No existe una fórmula fija”, afirma el director ejecutivo de Proz.