Tras subir más del 6,6% en las operaciones previas a la apertura del mercado, las acciones de Alphabet, la empresa matriz de Google, subieron un 8,6% en el Nasdaq alrededor del mediodía (hora local) del miércoles 3 de septiembre, lo que otorgó a la compañía un valor de mercado de casi 2,8 billones de dólares estadounidenses.
El veredicto, inicialmente bastante favorable a los inversores, salió a la luz después de que Amit Mehta, un juez de distrito en Estados Unidos, dictaminara que Google no tendrá que desprenderse de Chrome, su navegador de internet.
En resumen, este fue el principal riesgo en una demanda antimonopolio presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) en septiembre de 2023. En la práctica, la agencia propuso una especie de división de los negocios del gigante de las búsquedas, que incluía, entre otras cosas, la venta de Chrome.
El juez rechazó la propuesta de esta división forzosa, entre otras solicitudes del Departamento de Justicia. Sin embargo, prohibió a Google celebrar acuerdos que otorgaran exclusividad a su servicio de búsqueda en dispositivos y navegadores.
En 2024, en otra decisión, Mehta falló en contra de Google, afirmando que el gigante tecnológico había celebrado acuerdos ilegales con empresas como Apple para construir y mantener un monopolio en el mercado de búsquedas, lo que resultó en una cuota de mercado del 90% y obstaculizó el desarrollo de sus rivales.
Ahora, sin embargo, el juez ha permitido a la empresa seguir pagando por la distribución de sus productos, en un paquete que incluye un acuerdo anual de más de 20.000 millones de dólares para ser el motor de búsqueda predeterminado en Safari, el navegador de Apple.
En este contexto, se considera que la opinión de Mehta también representa una victoria para Apple. Las acciones de Apple subieron un 2,8% al mediodía del miércoles (hora local), lo que le otorgó a la compañía un valor de mercado de 3,51 billones de dólares estadounidenses.
“Esta es una victoria monstruosa para Cupertino y, para Google, un éxito rotundo que elimina una enorme incertidumbre sobre sus acciones”, escribió Daniel Ives, director global de tecnología de Wedbush Securities, en una nota sobre la decisión, según la cadena estadounidense CNBC.
Para justificar su nueva perspectiva, Mehta mencionó que la dinámica competitiva en los servicios de búsqueda y otras áreas tecnológicas está cambiando, en gran parte debido al auge de la inteligencia artificial y la competencia con herramientas como ChatGPT de OpenAI y otros actores del sector de la IA.
En este sentido, Google afirmó en un comunicado de prensa que la decisión "reconoce cuánto ha cambiado el sector con la llegada de la inteligencia artificial" y recalcó que "la competencia es intensa y la gente puede elegir fácilmente los servicios que desea".
Curiosamente, Perplexity, una startup de inteligencia artificial y uno de los nuevos rivales en el punto de mira de Google, fue una de las empresas que solicitó la compra de Chrome, presentando una oferta no solicitada de 34.500 millones de dólares por el navegador.
El viento favorable también proviene de la decisión de que Google no tendrá que desprenderse de Android, su sistema operativo móvil, que, con una cuota de mercado de alrededor del 70%, se considera esencial para que la empresa amplíe el número de usuarios de Gemini, su asistente de IA.