Durante años, Ana Oliva Bologna entrenó su cuerpo para soportar pruebas de casi 12 horas de duración, incluyendo natación, ciclismo y carrera. Para la presidenta del consejo de administración de Grupo Astra, fabricante brasileño de materiales de construcción fundado por su abuelo, el mayor legado del Ironman no fue físico, sino mental.

En una entrevista con Bravamente, un programa presentado por Carlos Burle en colaboración con NeoFeed , la ejecutiva afirmó que gestiona las crisis corporativas utilizando la misma lógica que aprendió en el deporte: aceptar que no todo está bajo control, centrar la energía únicamente en lo que se puede decidir y nunca perder la capacidad de transmitir confianza a quienes la rodean.

Ante el alza vertiginosa de los precios de las materias primas, provocada por los conflictos internacionales, los proveedores comenzaron a ajustar sus precios, lo que ejerció presión sobre toda la cadena industrial. «Mi director general me llamaba para decirme que el proveedor había subido el precio de las materias primas un 150 %. Mi respuesta era: "Cómpralas". Necesitaba tranquilizar al equipo», comentó.

En opinión de Ana, el papel del liderazgo consiste en evitar que la inseguridad paralice a la organización. "Claro que me siento insegura. Hay noches en vela. Pero no puedo transmitir eso al equipo".

La ejecutiva compara este proceso con las carreras Ironman. Durante la competición, afirma, es inútil pensar en los casi 226 kilómetros que aún quedan por recorrer. La atención debe centrarse exclusivamente en la etapa actual. Esta disciplina mental también ha transformado su manera de abordar las decisiones corporativas importantes.

"Cuando nadaba, simplemente nadaba. No pensaba que aún me quedaban 180 kilómetros de ciclismo y luego una maratón."

La relación entre el deporte y el liderazgo está demostrada por diversas investigaciones. Un estudio realizado por EY en colaboración con espnW reveló que el 94 % de las mujeres en puestos directivos han practicado deporte a lo largo de su vida, mientras que el 61 % afirma que su experiencia deportiva fue crucial para el éxito de su carrera.

El estudio indica que los deportes de competición ayudan a desarrollar habilidades como la resiliencia, la toma de decisiones bajo presión, la disciplina y el trabajo en equipo; habilidades que cada vez se valoran más en el entorno empresarial.

Ana, madre de dos hijos, afirma que el deporte es un valor innegociable en la educación de su familia. Los niños han practicado diferentes deportes desde pequeños y hoy eligen aquellos con los que más se identifican.

"Hay que formar personas con la suficiente confianza como para saber que pueden cometer errores. Los deportes de competición fomentan mucho esa cualidad, porque aprendes a lidiar con la frustración ."